"La princesa Mirra, hija de Tías, el rey de Esmirna, se negaba a mostrarle respeto de modo que la diosa Afrodita, al verlo, le impuso un castigo: un deseo insaciable.
Mirra visitó, amparada por la oscuridad, el lecho de su padre durante doce noches consecutivas, en las que su progenitor no la reconoció. Cuando Tías descubrió al fin este engaño, gracias a una lámpara de aceite, montó en cólera y persiguió a su hija con intención de matarla. Mirra huyó de su padre y suplicó amparo a los dioses, que la escucharon y la transformaron en un árbol de mirra.
Cuando Tías, todavía enfurecido, disparó una flecha al árbol en que se había convertido, Adonis nació de él.
El niño era tan hermoso que Afrodita, en un intento de impedir su muerte, lo ocultó en un cofre y se lo entregó a Perséfone, la diosa de los infiernos. Cuando más tarde volvió en su busca, descubrió que Perséfone ya había abierto el cofre y quedado también encantada por su sobrenatural belleza, por lo que rehusó devolverlo.
Afrodita, desolada, apeló a Zeus, dios de los dioses, que no queriendo inmiscuirse en disputas de deidades femeninas, pidió a la musa Calíope que arbitrara entre las dos mujeres. Se estableció que Adonis pasara cuatro meses como amante Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año con quien él mismo gustara.
Cuando Tías, todavía enfurecido, disparó una flecha al árbol en que se había convertido, Adonis nació de él.
El niño era tan hermoso que Afrodita, en un intento de impedir su muerte, lo ocultó en un cofre y se lo entregó a Perséfone, la diosa de los infiernos. Cuando más tarde volvió en su busca, descubrió que Perséfone ya había abierto el cofre y quedado también encantada por su sobrenatural belleza, por lo que rehusó devolverlo.
Afrodita, desolada, apeló a Zeus, dios de los dioses, que no queriendo inmiscuirse en disputas de deidades femeninas, pidió a la musa Calíope que arbitrara entre las dos mujeres. Se estableció que Adonis pasara cuatro meses como amante Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año con quien él mismo gustara.
Durante la estancia anual de Adonis en los infiernos (el tiempo comprendido entre finales de otoño y comienzos de primavera), Afrodita desaparecía en pos del dios y dejaba estéril la tierra. Sin embargo, cada primavera la diosa del amor recuperaba al hermoso joven y al mismo tiempo la tierra su esplendor. "
Esta es la leyenda griega para el origen de las estaciones.
Después de un frío invierno, siempre es bonito contemplar las primeras flores de la primavera:
*Foto sacada en el jardín de aquí al lado n_n la verdad es que están preciosas.


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